578 puntos. Este martes se ha cerrado con la prima de riesgo a niveles históricos, y con unas tremendas dudas de los mercados hacia la solvencia de España, perspectiva negativa que diría Standard & Poor´s. No es casualidad, llevamos más de un mes con unos intereses prohibitivos de un 7% a la hora de vender nuestra deuda, y hay que explicar bien a que se debe esto y a donde nos dirigimos irremediablemente. Hagamos un poco de memoria.
Como decíamos, hace un mes la prima de riesgo alcanzó su máximo histórico de 580 puntos. En esos días la explicación que se nos dio, se debía a la incertidumbre del rescate a la banca y de cómo sería dicha negociación, una vez que España solicitó formalmente el rescate, la presión sobre nuestro país se relajó y con ello la prima. Pero la alegría duro poco, a final de Junio y en vísperas de la enésima cumbre decisiva sobre el futuro del euro, volvió a subir el interés que nos piden por colocar nuestra deuda. En este caso, la causa de la subida era la desconfianza sobre un acuerdo rotundo que lograra generar confianza en la zona euro. Una vez celebrado el Consejo Europeo, la famosa prima bajó en un día 80 puntos básicos, parecía que por fin una reunión de los líderes europeos servía para algo. Pero nada más lejos de la realidad, tal y cómo comentamos en este blog, los acuerdos fueron mínimos y sobre todo lentos, la prima volvió a dispararse a los pocos días a los niveles actuales.
Si analizamos la trayectoria del interés de la deuda española, podría parecer que los mercados son irracionales y caprichosos. No seré yo el que diga que no es así, porque en mi opinión es indudable un cierto aspecto de especulación, pero en su defensa diré que confianza precisamente no genera ni España ni el euro.
Empecemos por la Unión. Es absolutamente escandaloso la falta de actuación de la Unión Europea, perdida en un mundo burocrático en el que las decisiones de hoy, se ven plasmadas en la realidad dentro de muchos meses, cuando las medidas que haya que tomar serán otras diferentes. Por ejemplo, el rescate directo a la banca tiene que ser aprobado por los 27 parlamentos nacionales y en algunos países como Alemania, por su propio Tribunal Constitucional. En una situación como la actual, ¿alguien se atreve a decir lo que necesitaremos dentro de 9 meses?
Por otro lado tenemos al Banco Central Europeo, preso de sus propios estatutos, realizados en época de bonanza económica y totalmente desfasados en la actualidad. Recordemos que el BCE es el único banco central del mundo que tiene prohibido comprar deuda a sus países miembros. Tiene culpa, ya que tiene mecanismos para aliviar la presión sobre los países en riesgo, pero mientras no haya decisión política para cambiar sus estatutos y poder actuar, tiene las manos atadas.
Visto el panorama, podemos pensar que si España cumple con las "recomendaciones" de la Comisión, estas dudas se irán disipando, ya que los mercados parecen exigir la austeridad. Pues bien, el miércoles 11 de Julio, Rajoy anunciaba los mayores recortes de la democracia. ¿Resultado? Más dudas. ¿Por qué? En mi opinión, se puede hacer mucho en materia de decisiones económicas, pero en el campo donde realmente se debe avanzar y podría generar cierta confianza a los mercados, es en materia política. Hace falta decisiones para ayer mejor que para hoy, con firmeza, teniendo un plan a 5 años vista y no uno que cambia cuando se lee el BOE, hace falta un verdadero acuerdo europeo, donde no haya amenazas de dimisiones para poder lograr el consenso, hace falta que los países del norte de Europa sean conscientes de que España tiene un problema hoy, pero que si no se actúa ya, ellos lo tendrán mañana.
Y llegados a este punto, en el que nuestro país vive intervenido en la práctica, hay que abogar por solicitar la intervención formal al Estado. Estando o no de acuerdo, hay unas reglas de juego que ahora mismo las marca Alemania, de nada sirve debatir austeridad si, austeridad no. Es lo que hay, no hay más. Financiarnos a un 7% es inviable y esta hipotecando nuestro futuro, si solicitamos un rescate, inmediatamente saldríamos de los mercados y podríamos financiarnos a un nivel razonable del 3%. ¿Qué nos pediría la Unión Europea como contraprestación a esta intervención? Muy fácil, cojan la declaración de Mariano Rajoy del pasado día 11, y ahí lo tendrán. Aunque parezca catastrófico, poco cambiaría el escenario actual de recortes salvajes, en cambio no estaríamos hipotecándonos a largo plazo. Por eso mismo, en mi opinión, preveo la solicitud formal de un rescate total a nuestro Estado en un plazo inferior a 2 meses. Si es usted funcionario, guarde el extracto de la última paga extra de verano como recuerdo. Puede que tarde en ver otra...
Mi comentario previo respondía a este post.
ResponderEliminarUn saludo
Gabriel